Detectives de la Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado (Brianco) de la PDI Copiapó, en coordinación con la Unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos (SACFI) de la Fiscalía de Atacama, lograron la desarticulación de una estructura criminal que operaba en la comuna de Copiapó, procedimiento que culminó con la detención de nueve personas y la incautación de 24 kilos de cannabis.
El operativo permitió, además, la incautación de tres vehículos utilizados para el traslado y distribución de la droga, junto con dinero en efectivo asociado a la actividad ilícita. De acuerdo a los antecedentes policiales, los detenidos corresponden a cuatro ciudadanos chilenos, tres venezolanos y dos colombianos, estos últimos con situación migratoria irregular.
El jefe de la Prefectura Provincial Copiapó de la PDI, prefecto Fernando Uribe Espíndola, destacó el trabajo coordinado entre ambas instituciones, señalando que “el trabajo investigativo desarrollado en coordinación con el Ministerio Público permitió la incautación de 24 kilos de droga, del tipo cannabis sativa, y la desarticulación de una estructura criminal compuesta por nueve personas. Además, se incautaron tres vehículos utilizados por los imputados para la obtención, traslado y distribución de la droga en distintos sectores de la Región de Atacama”.
La droga incautada equivale a aproximadamente 24 mil dosis, con un avalúo cercano a los 168 millones de pesos en caso de haber sido comercializada de manera ilegal.
Por su parte, el fiscal de la Unidad SACFI, Sebastián Coya González, explicó que la investigación se inició el año pasado y contempló diversas diligencias y técnicas investigativas amparadas en la Ley 20.000. “Estuvimos monitoreando a una estructura criminal compuesta por ciudadanos extranjeros y chilenos que se dedicaban al tráfico ilícito de drogas en la ciudad de Copiapó. A raíz de este procedimiento, los nueve imputados fueron detenidos y se solicitó la ampliación de su detención, siendo formalizados este 6 de enero”, indicó.
El procedimiento representa un importante golpe al narcotráfico en la capital regional y reafirma el trabajo conjunto de la PDI y la Fiscalía para combatir el crimen organizado en la Región de Atacama.