El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un ultimátum de 48 horas a Irán para que reabra completamente el Estrecho de Ormuz, advirtiendo que, de no cumplirse, su país atacará instalaciones energéticas iraníes.
La advertencia se da en medio de una creciente escalada en Medio Oriente, donde Irán ha respondido con amenazas de represalias, incluyendo ataques a infraestructura estadounidense y el posible minado del golfo Pérsico.
En paralelo, Israel reportó ataques con misiles en ciudades como Arad y Dimona, que dejaron decenas de personas heridas, mientras continúan las ofensivas en distintos puntos de la región.
El estrecho de Ormuz es una ruta estratégica por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, y su cierre ha generado preocupación por el impacto en los precios del crudo y el comercio energético global.
En este escenario, Estados Unidos evalúa medidas para resguardar la navegación en la zona, mientras se abren dudas sobre eventuales negociaciones, en un conflicto que recuerda episodios como la Guerra de los Tanqueros de los años 80.