Pasear a un perro va mucho más allá de permitirle hacer sus necesidades. Especialistas en comportamiento animal aseguran que esta actividad es clave para su bienestar físico, mental y emocional, ya que les permite explorar el entorno mediante el olfato, reducir el estrés y desarrollar una mejor convivencia con otros animales y personas.
Durante una entrevista en el programa Mundo Mascotas Radio TV, Fabián Jakín junto a la médico veterinaria Yarela Oyarzo y la adiestradora canina Pamela Contreras, fundadora de Mascoteros a tu Puerta, abordaron la importancia de transformar el paseo en una experiencia enriquecedora para las mascotas y no en una simple salida rápida.
El olfato: la principal herramienta para conocer el mundo
Uno de los aspectos más relevantes destacados por Pamela Contreras es que los perros interpretan el mundo principalmente a través del olfato.
Según explicó, impedirles olfatear durante los paseos genera frustración, la que posteriormente puede traducirse en conductas indeseadas como destrucción de objetos, ansiedad, hiperactividad o ladridos excesivos.
"El perro conoce el mundo a través del olfato. Cuando no sale a pasear, acumula frustración y eso termina reflejándose en problemas de conducta dentro del hogar."
Tener un patio grande no reemplaza el paseo
Las especialistas también derribaron uno de los mitos más comunes entre los dueños de mascotas: creer que un patio amplio o una parcela sustituyen las caminatas diarias.
Explicaron que, aunque disponer de espacio es positivo, el perro termina conociendo completamente ese entorno y deja de recibir nuevos estímulos. Por ello, salir a recorrer otros lugares sigue siendo fundamental para mantenerlo equilibrado emocionalmente.
¿Cuánto debe durar un paseo?
La duración dependerá de la edad, condición física y necesidades de cada perro, pero la recomendación general es:
- Perros adultos: entre 20 y 45 minutos diarios.
- Perros jóvenes: hasta una hora de paseo de calidad.
- Perros senior: adaptar el tiempo según su condición de salud.
Las especialistas recalcaron que lo importante no es únicamente caminar, sino permitir espacios para olfatear, explorar, descansar y mantener interacción con el tutor.
El paseo también educa
El adiestramiento puede comenzar desde los primeros meses de vida y no consiste únicamente en enseñar comandos como "sentado" o "quieto".
La educación canina busca fortalecer el vínculo entre el perro y su tutor, mejorar la comunicación y corregir conductas que dificultan la convivencia familiar y social. Además, muchos ejercicios pueden iniciarse dentro del hogar antes de aplicarlos en la calle.
Socialización desde cachorro
Otro de los consejos entregados fue comenzar la socialización desde temprana edad.
Si bien los cachorros aún no completan su esquema de vacunación, pueden conocer el entorno siendo transportados en brazos o en mochilas especiales, permitiéndoles escuchar sonidos, observar personas y familiarizarse con nuevos estímulos sin exponerse a enfermedades.
Juegos de olfato para estimular su cerebro
Las especialistas recomendaron complementar los paseos con juegos dentro del hogar, escondiendo premios o alimentos para que el perro los encuentre utilizando el olfato.
Este tipo de actividades estimula la parte cognitiva del cerebro, ayuda a reducir el estrés y mantiene activos tanto a perros jóvenes como adultos mayores.
Tenencia responsable: recoger las heces y llevar agua
Finalmente, hicieron un llamado a reforzar la tenencia responsable durante los paseos.
Entre las recomendaciones destacan:
- Llevar siempre agua para la mascota.
- Evitar ejercicios excesivos durante días calurosos.
- No obligar al perro a correr largas distancias junto a bicicletas.
- Recoger siempre las deposiciones.
- Respetar los tiempos y necesidades individuales de cada animal.