Lo que ocurre en redes sociales no siempre se queda detrás de una pantalla. El ciberacoso, la difusión de imágenes, los conflictos entre estudiantes, la exposición a contenidos riesgosos o los desafíos virales pueden terminar afectando el bienestar de niños, niñas y adolescentes y trasladarse también a la vida escolar.
Por eso, 77 comunidades educativas de Copiapó, Caldera, Tierra Amarilla, Chañaral y Diego de Almagro participaron en una jornada organizada por el SLEP Atacama y Fundación Kodea, que reunió a coordinadores de Convivencia Educativa y profesionales de las duplas psicosociales.
El objetivo fue entregar herramientas a quienes acompañan diariamente a los estudiantes para reconocer situaciones de riesgo, generar espacios de conversación y saber cómo actuar antes de que un problema escale.
Porque acompañar la vida digital de niños, niñas y adolescentes va mucho más allá de controlar el tiempo que pasan frente a una pantalla. También implica conocer qué ocurre en los espacios digitales que habitan, generar confianza para que puedan pedir ayuda y contar con adultos preparados para orientarlos frente a situaciones que pueden afectar su bienestar.
“No podemos dejar a niños, niñas y adolescentes solos frente a un mundo digital que forma parte de su vida cotidiana. Así como educamos para convivir, relacionarnos y tomar buenas decisiones fuera de internet, también tenemos que hacerlo dentro de él. Esa es una tarea compartida entre familias, escuelas, Estado, plataformas y sociedad civil, y requiere adultos que tengan herramientas para acompañar”, señaló Marian López, directora de Educación de Fundación Kodea.
Durante la jornada, los participantes trabajaron sobre situaciones concretas que pueden afectar la convivencia escolar y reflexionaron sobre qué necesitan cuidar, qué herramientas entregar a sus estudiantes y quiénes deben involucrarse en ese acompañamiento. Al finalizar, cada establecimiento definió un primer paso para seguir avanzando en esta materia dentro de su propia comunidad.
La directora ejecutiva del SLEP Atacama, Elisa Araya Cortez, destacó la importancia de que las comunidades educativas puedan anticiparse a estos nuevos desafíos. “El bienestar digital es parte de los desafíos que hoy debemos abordar como comunidades educativas. Necesitamos entregar herramientas para que nuestros estudiantes puedan aprovechar las oportunidades que ofrece la tecnología, pero también desarrollar capacidades para utilizarla de manera responsable, segura y consciente. Este trabajo requiere la participación de toda la comunidad y un enfoque preventivo que nos permita anticiparnos y acompañar”, señaló.
Para Kodea, el bienestar digital no significa alejar a niños, niñas y adolescentes de la tecnología, sino prepararlos para desenvolverse en ella con mayor autonomía, criterio y seguridad. Y para lograrlo, la corresponsabilidad es fundamental: familias, escuelas, Estado, plataformas y sociedad civil tienen un rol en la construcción de espacios digitales más seguros.
“Esto no se trata solo de lo digital. Estamos formando personas capaces de reconocer cuando alguien está siendo maltratado, no sumarse a la violencia y saber cómo actuar. Lo que aprendemos para desenvolvernos en internet también sirve para la vida: el buen trato, el respeto y la justicia se ejercen en todos los espacios. Por eso, prevenir los riesgos digitales es también parte de la formación socioemocional que deben entregar los colegios”, señaló Isidora Mena, directora ejecutiva de Valoras UC.
La jornada permitió así que las comunidades educativas avanzaran desde la preocupación hacia acciones concretas, incorporando lo que ocurre en redes sociales y otros espacios digitales como una dimensión que también forma parte del bienestar y la convivencia de sus estudiantes.