El proyecto minero Lobo-Marte avanza en su proceso de evaluación ambiental con una inversión proyectada de US$1.800 millones y la estimación de generar unos 3.500 puestos de trabajo durante su etapa de construcción, además de cerca de 2.000 empleos durante su futura operación en la Región de Atacama.
La iniciativa fue presentada como uno de los proyectos estratégicos de Kinross para dar continuidad a sus operaciones en la zona y aumentar la producción aurífera regional. Su desarrollo contempla la construcción de infraestructura minera, caminos de acceso, líneas de alta tensión, acueductos, campamentos y plantas de procesamiento.
De acuerdo con lo expuesto por la compañía, la fase de construcción también podría abrir oportunidades para trabajadores, empresas contratistas y proveedores de la región durante los próximos años, además desde el sector productivo regional, el proyecto fue valorado por su posible contribución a la contratación de mano de obra y al fortalecimiento de las empresas proveedoras de Atacama.
El desarrollo de Lobo-Marte dependerá del avance de su evaluación ambiental y de la obtención de las autorizaciones correspondientes. Mientras continúa ese proceso, la compañía proyecta que la iniciativa permita fortalecer la actividad minera, el empleo y los encadenamientos productivos en la Región de Atacama.