Con el hallazgo de los últimos dos cuerpos de pescadores desaparecidos tras el hundimiento de la embarcación Koñimo I, se cerró la fase de búsqueda y rescate, que dejó seis víctimas fatales. Ahora, inició el proceso de entrega a las familias directas.
Las autoridades destacaron un amplio despliegue interinstitucional, con más de 18 entidades públicas, apoyo privado y organizaciones civiles, lo que permitió completar el operativo en menos de 36 horas.
Con la recuperación total de las víctimas, la Fiscalía anunció el inicio de la etapa investigativa, enfocada en peritajes técnicos y declaraciones. El reflotamiento de la nave será clave, aunque se advirtió su complejidad por daños estructurales y el desorden interno, resguardando especialmente a los equipos de buceo profesionales especializados.
Paralelamente, la autoridad marítima abrió una investigación administrativa para establecer responsabilidades y verificar condiciones de zarpe y tripulación. En cuanto a la indagatoria penal, no se descartó ninguna hipótesis, incluido un eventual cuasidelito, mientras avanzan análisis de seguridad, entrevistas a testigos y evaluaciones operativas previas al hundimiento.